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Lunes, 21 de febrero de 2011   |  Número 25
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Neurología autonómica
EN EL INSTITUTO DEL VALL D’HEBRON
Investigan si una grasa de la dieta es beneficiosa en el tratamiento de la esclerosis
Un fármaco experimental en fase II, el BGC-0134, podría reducir la actividad inflamatoria de la enfermedad

Redacción. Barcelona
Un estudio internacional liderado por Xavier Montalbán, jefe del grupo de investigación en Neuroinmunología del Instituto de Investigación Vall d'Hebron (VHIR) y director del Centro de Esclerosis Múltiple de Cataluña (CEM-Cat), analiza si la administración de determinados lípidos tiene beneficios en el tratamiento de la esclerosis múltiple. Concretamente, estudian el subtipo más frecuente, el remitente recurrente, para aportar evidencia científica a creencias populares que hasta ahora defendían que la inclusión de grasas específicas en la dieta del enfermo mejoraba sus síntomas. Actualmente, la investigación se halla en fase II y se espera que los resultados del ensayo se puedan publicar a finales de 2011.

Xavier Montalbán.

Los responsables de este estudio internacional, en el que participan varios hospitales catalanes y se lidera desde el VHIR, junto al CEM-Cat, han diseñado un fármaco experimental, el BGC-0134, que se basa en una grasa sintética que optimiza la biodisponibilidad del ácido gamma-linolénico, un ácido graso esencial del grupo de los Omega-6 que el organismo humano no sintetiza por sí mismo y que, por lo tanto, sólo se puede obtener si se incluye en la alimentación. Este ácido graso se ha incorporado a la membrana celular y se ha observado que podría tener cierta función protectora de la vaina de mielina, una de las sustancias afectadas por la esclerosis múltiple.

“El objetivo del estudio es demostrar que el fármaco experimental BCG-0134 es capaz de reducir la actividad inflamatoria, mesurada con resonancia magnética, de la esclerosis múltiple con brotes y remisiones”, explica Montalbán. “Si el resultado fuese positivo, el potencial beneficio clínico tendría que confirmarse en un ensayo fase III”, añade.

En una investigación previa con ratones ya se observó que el uso del ácido graso gamma-linolénico mejora la enfermedad: ya sea porque en los ratones en que se aplicó la grasa disminuyó la frecuencia de aparición de la enfermedad o bien, porque en los ratones que, pese a la administración de la grasa, enfermaron, el ácido graso redujo su gravedad. Estos resultados dieron una sólida base científica para plantear un ensayo clínico a nivel Europeo, con un total de 32 centros de siete países de Europa, y con un diseño, de alta calidad y rigor científico, que dará garantías futuras gracias a los resultados obtenidos en estudios como el que lleva a cabo el grupo de investigación en Neuroinmunología del VHIR.

En los últimos estudios se ha incorporado al ensayo clínico el último de los pacientes con esclerosis múltiple tipo remitente recurrente y ahora se empiezan a estudiar los datos resultantes. De estos pacientes se valora el efecto antiinflamatorio de la grasa usada a través de resonancias magnéticas y se toma nota del número de brotes de la enfermedad, así como del grado de deficiencia del sistema nervioso por medio de la Escala Ampliada del Estado de Discapacidad (EDSS). Este ensayo liderado por el equipo de Montalbán y promovido por BTG International Ltd., se calcula que tendrá un año de duración.

Las terapias alternativas en la esclerosis múltiple

El 70 por ciento de los pacientes con esclerosis múltiple han recorrido en alguna ocasión a algún tipo de terapia alternativa, desde las más serias y reconocidas aplicadas por médicos hasta las técnicas de más dudosa orientación, además de cambios en la dieta. Históricamente, tanto en la esclerosis múltiple como en otras enfermedades crónicas, la dieta ha tenido un papel importante en el imaginario de las personas, independientemente de que les aporte beneficios o no.

En concreto, una de las grasas sobre la cual se ha especulado mucho ha sido el aceite de onagra, muy rico en ácidos grasos esenciales, entre ellos, el ácido graso gamma-linolénico. Este ácido forma parte de la serie de ácidos Omega 6, que contribuyen al correcto funcionamiento del organismo. Es por esta razón que se ha incorporado a las dietas alternativas que se recomiendan a las personas con esclerosis múltiple, aunque, por ahora, no cuenta con ninguna validez científica y, por lo tanto, no se puede confirmar su eficacia contra la esclerosis múltiple.

Los datos del actual estudio podrían validar científicamente la eficacia del ácido gamma-linolénico en la contención de la evolución de la esclerosis múltiple o, incluso, en la mejora de los síntomas, y ayudar a establecer los beneficios del uso del fármaco para minimizar los efectos de la enfermedad en los pacientes. En ningún caso, “este estudio pretende aportar pruebas que apoyen el uso y la incorporación del aceite de onagra u otros productos similares a la dieta del enfermo para paliar los efectos de la esclerosis múltiple”, remarca Montalbán.
 

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