Política de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para recopilar información que ayuda a optimizar su visita. Las cookies no se utilizan para recoger información de carácter personal. Usted puede permitir su uso o rechazarlo, también puede cambiar su configuración siempre que lo desee. Al continuar con la navegación entendemos que se acepta nuestra.

Lunes, 06 de febrero de 2012   |  Número 47
Acceda a nuestra hemeroteca
ACTUALIDAD
XVII CURSO NACIONAL DE ENFERMEDAD DE ALZHEIMER
Participar en el carnaval podría ayudar a retrasar la aparición del alzheimer
Existe la hipótesis de que, al tratarse de una actividad lúdica que estimula el ingenio, puede contribuir a desarrollar la reserva cognitiva

Sandra Melgarejo. Madrid
El Grupo de Estudio de Conducta y Demencias de la Sociedad Española de Neurología (SEN) ha celebrado su XVII Curso Nacional de Enfermedad de Alzheimer en el Palacio de Congresos de Cádiz, del 2 al 4 de febrero. Unos 200 profesionales, en su gran mayoría neurólogos, han acudido a la cita, coordinada por Pablo Martínez-Lage, coordinador del Grupo de Estudio de Conducta y Demencias de la SEN, Santiago Cousido y Miguel Moya, neurólogos del Hospital Puerta del Mar de Cádiz, en la que se han abordado los últimos avances en el diagnóstico y tratamiento de la enfermedad.

De izda. a dcha., Pablo Martínez-Lage, Santiago Cousido y Miguel Moya.

Según ha comentado Cousido a Publicación Médica de Neurología, “todos los asistentes han participado de forma activa, lo que demuestra que están satisfechos con el transcurso de las jornadas”. Cada edición del curso tiene un lema y, como la XVII ha coincidido con el bicentenario de la Constitución de 1812, el título elegido ha sido ‘200 Años de ConstiTAUción y Viva la PePA: Estimular el Ingenio, Reserva Cognitiva y Alzheimer’. Cousido explica que este lema “remarca dos aspectos fundamentales de la enfermedad: la proteína TAU y la proteína precursora de amiloide (PePA)”.

El doble sentido del título también “estimula el ingenio, uno de los aspectos que hoy en día se estiman importantes a la hora de desarrollar la reserva cognitiva”, destaca el neurólogo. “En la autopsia de personas que fallecen por causas distintas a la enfermedad de Alzheimer se han hallado las mismas lesiones en el cerebro que tienen los pacientes de alzheimer. Si conseguimos generalizar las estrategias que siguen las personas en las que no se manifiestan los síntomas de la enfermedad al resto de la población, podríamos retrasar la aparición de la enfermedad en cinco años, algo que repercutiría favorablemente en toda la sociedad”, indica Cousido.

El neurólogo detalla que algunas de las fórmulas de estímulo que barajan las hipótesis consisten en enriquecer la educación de la población; estimular actividades de ocio; realizar actividad física; incrementar el tamaño de las redes sociales participando en actividades que reporten contacto social; evitar sustancias tóxicas, y aprovechar los beneficios de la dieta mediterránea. “Todo esto forma parte de un programa de envejecimiento activo que puede conseguir retrasar el comienzo de la enfermedad”, afirma el Cousido.

En este sentido, Cousido comenta que “el carnaval de Cádiz incluye muchos de estos hallazgos: se memorizan e interpretan composiciones que tienen doble sentido, se hace actividad física, es una actividad lúdica, etc.”. Aunque “no está demostrado todavía”, los neurólogos gaditanos tienen “la percepción de que entre los enfermos de alzheimer no hay personas que pertenezcan al mundo del carnaval”. Para comprobarlo, han iniciado un estudio sobre si participar en el carnaval es un elemento más que puede contribuir al retraso de la aparición de la enfermedad de Alzheimer.

Un programa científico “interesante y novedoso”

Cousido afirma que “los contenidos del curso son interesantes y novedosos”. “En los últimos 20 años, a pesar de que no tengamos un tratamiento curativo de la enfermedad de Alzheimer, las cosas han cambiado mucho, desde el punto de vista del desarrollo de recursos sociales y farmacológicos”. Así, durante la primera sesión del curso, patrocinado por la Fundación Grünenthal, se ha estudiado el estado actual de la etiopatogenia de la enfermedad; se han analizado algunos conceptos claves para explicar la ausencia de correlación ocasional entre el sustrato patológico y la clínica en algunos pacientes, y se ha completado con la hipótesis sobre la posibilidad de que estimular el ingenio pueda incrementar la reserva cognitiva.

La segunda parte se ha dedicado al análisis de las técnicas de rehabilitación cognitiva, prestando una especial atención a su posible beneficio, así como a otros resultados sobre la cognición y la calidad de vida. Y la tercera sesión se ha ocupado del tratamiento de la enfermedad de Alzheimer en una triple perspectiva: la de los trastornos del lenguaje y comunicación, la utilidad de la terapia combinada y las perspectivas terapéuticas entre los años 2012 y 2020.

Con respecto a la terapia combinada, destacan los resultados de tres estudios que se están llevando a cabo en la Universidad de Pittsburgh y en la Universidad de Harvard en Boston, y que demuestran que “aporta mayor beneficio sintomático e, incluso, una mejor evolución a largo plazo que la que se consigue con el uso de una única terapia”, según afirma Pablo Martínez-Lage. Asimismo, indica que “la terapia combinada aporta más beneficio en las escalas sintomáticas de cognición, funcionalidad y síntomas conductuales. Además, tal como se ha demostrado, la terapia combinada podría retrasar el momento en que se hace necesario el ingreso en residencia en comparación con la terapia única o la ausencia de tratamiento farmacológico, y podría redundar en una reducción del gasto necesario para la atención de los pacientes con demencia por enfermedad de Alzheimer”.

Se han intercalado tres talleres interactivos entre las sesiones, un complemento práctico que ha permitido a los asistentes profundizar en el diagnóstico y terapia de las demencias rápidamente progresivas; en la evaluación clínica y neuropsicológica de formas atípicas de enfermedad, y en las escalas neuropsicológicas en la consulta de demencias. Finalmente, se ha desarrollado el curso de marcadores para el diagnóstico de la enfermedad de Alzhéimer, una “herramienta fundamental para la aplicación de los criterios diagnósticos actuales”, según afirman los coordinadores, que ha incluido el estudio de biomarcadores en LCR y plasma, y los marcadores de imagen, tanto de resonancia magnética, como PET y Spect.
 

| La información que figura en esta edición digital está dirigida exclusivamente al profesional destinado a prescribir o dispensar medicamentos por lo que se requiere una formación especializada para su correcta interpretación |

© 2004 - 2019 Sanitaria 2000, S.L. - Todos los derechos reservados.
agencia interactiva iberpixel.com