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ES EL PRIMER ESTUDIO ‘IN VIVO’ QUE LO DEMUESTRA

Evidencian en ratones la mutación genética responsable del párkinson hereditario


Podría ser muy útil en el desarrollo de nuevos fármacos que tengan como diana la actividad aberrante del LRRK2

Redacción. Madrid
Un equipo de investigadores de la Mount Sinai School of Medicine de Nueva York (Estados Unidos) ha identificado en ratones cómo la mutación del gen LRRK2 podría ser la responsable del párkinson hereditario, la variedad más común de esta enfermedad, que afecta a más de cuatro millones de personas en todo el mundo.

El estudio, publicado en The Journal of Neuroscience, es el primero que evidencia in vivo cómo la mutación del LRRK2 bloquea su función normal dando paso a la neurodegeneración. Aunque ya existían indicios de que el LRRK2 desempeña un papel clave en el origen del párkinson, hasta ahora no se había podido estudiar su mutación debido a la imposibilidad de crear un modelo animal con un gen proclive a mutar.

En este sentido, el nuevo modelo de ratón con el gen hereditario creado por el profesor Zhenyu Yue y sus compañeros del Mount Sinai ha conseguido imitar una característica clave en la evolución del párkinson, la reducción de los niveles de dopamina, asociada al envejecimiento y relacionada con el déficit en la función motora, los temblores, la rigidez y los espasmos involuntarios.

Para ello, los científicos están desarrollando ensayos que les permitan medir la actividad enzimática del gen LRRK2 en el cerebro de los ratones, una herramienta que “podría ser muy útil en el desarrollo de nuevos fármacos que tengan como diana la actividad aberrante del LRRK2”, ha indicado Yue. Además, “los resultados de estas investigaciones podrían trasladarse a las variantes no hereditarias del párkinson si todo va bien”, ha añadido.

En el estudio, Yue desarrolló dos modelos de ratones, uno con la forma normal y otro con la forma mutada del gen, utilizando una tecnología avanzada de ingeniería genética basada en la creación de bacterias artificiales. Esta nueva tecnología otorga a los científicos un mayor control sobre donde y cuando se sobreexpresan los genes humanos incorporados a los ratones.

El resultado fue que el gen LRRK2 alterado aumenta la actividad de la kinasa en el cerebro. No obstante, todavía no se ha logrado averiguar por qué el incremento de la kinasa reduce los niveles de dopamina asociados a la neurodegeneración. En cualquier caso, “el nuevo modelo creado es capaz de reproducir los estadios iniciales del párkinson, dándonos la oportunidad de entender los procesos bioquímicos y moleculares que causan la enfermedad”, ha comentado Yue.