El Currículum

MARÍA JOSÉ CATALÁN, NEURÓLOGA DEL HOSPITAL CLÍNICO SAN CARLOS DE MADRID

“Lo más apasionante del cerebro son los ganglios basales y su relación con la corteza cerebral”


Recibe el Premio Meritorio de la Asociación Parkinson Madrid por su dedicación desinteresada con los pacientes

Sandra Melgarejo / Vídeo: Daniel Gómez. Madrid
La neuróloga María José Catalán, del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, ha recibido el VIII Premio Meritorio de la Asociación Parkinson Madrid “por su entrega generosa y desinteresada a los afectados de párkinson”. Para ella, este galardón es un reconocimiento a su profesionalidad y dedicación, que demuestra cada vez que colabora con la asociación de afectados y por su gran implicación en la investigación en trastornos del movimiento. Catalán reclama equipos multidisciplinares que permitan hacer un tratamiento integral de estos pacientes que conoce tan bien.

¿Por qué decidió especializarse en trastornos del movimiento?

Porque me parece que la parte más apasionante del cerebro son los ganglios basales y su relación con la corteza cerebral. Es la parte más atípica de la Neurología, una especialidad en la que todo parece estar muy bien organizado. En cambio, los ganglios basales y los trastornos del movimiento son atípicos. Sí que tienen mucha somatotopía, mucha localización, pero no está todo tan cuadriculado como en el resto de la epidemiología neurológica. Realmente, ni siquiera estamos muy seguros de que el circuito de interrelación de los ganglios basales que conocemos sea exactamente ese, sino que es un modelo funcional que se ha sugerido y en el que nos apoyamos. Cuando llegué al Clínico ya había unidades específicas de trastornos del movimiento y, como es lo que más me ha gustado siempre, desde el principio estuve más vinculada a esto.

¿Qué actividad investigadora ha desarrollado en este ámbito?

Me gusta la clínica, pero también me gusta mucho la investigación, así que entre 1994 y 1997 y durante cuatro meses en 1999, estuve en el National Institute of Neurological Disorders and Stroke de Estados Unidos, con el investigador Mark Hallett, que se dedica fundamentalmente a control motor. Hice investigación con neuroimagen funcional y tengo estudios publicados en párkinson y en distonía.

El estudio de párkinson, publicado en Brain, consistía en ver qué áreas de la corteza se activaban en sujetos control y no se activaban o se hiperactivaban en pacientes con párkinson, en relación con la ejecución de secuencias de complejidad en aumento. En el de distonía estudiamos el sistema somatosensorial sensitivo. Consistía en comparar sujetos con calambre del escribiente con sujetos control y ver que, realmente, el área de representación de los dedos primero y quinto de la mano tenía diferente representación en la corteza sensitiva en los distónicos. Es la demostración de que la distonía es un problema motor, pero que es posible que haya implicadas más cosas y que parte de la culpa de la fisiopatología la tenga el sistema sensitivo.

De vuelta a la realidad de nuestro sistema sanitario, la investigación es más bien una utopía y un sobreesfuerzo tremendo personal y familiar, porque no se favorece prácticamente nada. Lucho con todo lo que supone la presión de la asistencia sanitaria y trato de hacerlo lo mejor posible para poder continuar con algo de investigación.

¿Actualmente está involucrada en alguna investigación?

Siempre estaré involucrada en algo, aunque menos de lo que me gustaría. A partir de un estudio que realizamos en pacientes con párkinson entre el 1998 y 2000 en el que les valoramos cognitivamente, ahora estamos haciendo otra valoración en la misma cohorte de pacientes para ver qué ha pasado a nivel cognitivo, motor, farmacológico…

María José Catalán se licenció en Medicina en la Universidad Complutense de Madrid e hizo la especialidad de Neurología en el Hospital General de Segovia. Antes de su incorporación al Clínico, en el año 1991, desarrolló parte de su carrera profesional en el Hospital de Ávila. Desde el 1994 es profesora asociada de Medicina en la Universidad Complutense de Madrid.
También estoy muy interesada en los problemas psiquiátricos, concretamente en el trastorno de control de impulsos en estos pacientes. Estamos intentando validar una escala de trastorno del control de impulsos y pensando en hacer algo más en este sentido, porque es un problema sobre el que antes preguntábamos menos y que a los pacientes no se les ocurría contar porque no parecía que tuviera que ver con el párkinson. Sin embargo, es un problema bastante frecuente y constante que, aunque no siempre incapacita mucho, a veces es tremendo. Es muy interesante profundizar en ello y ver cuánta relación tiene con el tratamiento, porque no estoy segura de que todo se deba exclusivamente a los tratamientos que utilizamos.

Creo que todos los problemas de conducta y comportamientos psiquiátricos son muy interesantes en estos pacientes porque con los fármacos que utilizamos para mejorarles desde el punto de vista motor, también estamos interfiriendo mucho en rasgos de conducta y personalidad, porque la dopamina tiene mucho que ver no sólo con el sistema motor, sino también con el sistema límbico.

La Asociación Parkinson Madrid le ha otorgado su VIII Premio Meritorio, ¿qué cree que reconoce este galardón?

Creo que está premiando dos cosas: profesionalidad y entrega. Soy muy pasional con lo que me gusta, soy perfeccionista, procuro hacerlo bien y para mí es un reto intelectual sentarme en frente de un enfermo de párkinson y que me cuente problemas que pienso que puedo mejorar o modificar. Por otra parte, siempre estoy disponible para echar una mano por la causa porque, dentro de los trastornos del movimiento, el que más me apasiona es el párkinson. He dado charlas a pacientes, a cuidadores, a médicos de cabecera y al personal de residencias para contarles lo diferente que es la enfermedad de Parkinson comparada con la de Alzheimer, con el objetivo de que aprendan sus peculiaridades y les ayuden, porque no se pueden tratar igual. Además, hemos llevado a cabo algún estudio de investigación para ver qué cosas de las que ofrecen a los enfermos de párkinson para mejorar sus vidas son realmente útiles y hemos diseñado pequeños estudios con los fisioterapeutas de la asociación. Es un premio a la profesionalidad, a la disponibilidad y al estar siempre ahí.

¿Y qué supone para usted recibir este premio?

Un reconocimiento. Me hace ilusión, porque aunque no haces las cosas para que te concedan nada, de pronto te das cuenta de que se valora y de que se reconoce que te estás esforzando cada día, y es agradable.

Conoce muy de cerca a los pacientes con párkinson, ¿cuáles son sus principales necesidades?

El párkinson hay que entenderlo ya como una enfermedad multisistémica dentro del sistema nervioso. El neurólogo, en el pedacito de tiempo que tiene, puede atender aceptablemente la parte motora, pero hay muchas partes del parkinsoniano que se necesitan ver en equipos multidisciplinares en los que trabajemos todo: lo cognitivo, el habla, lo motor desde el punto de vista de la fisioterapia y la musicoterapia… Con la música, esos pacientes tienen una facilitación del movimiento espectacular, también con guías visuales, y esto hay que trabajarlo mucho.

Pero en el sistema sanitario público no disponemos ni siquiera de enfermería especializada que nos eche una mano con los pacientes y, mucho menos, de un logopeda, un fisioterapeuta, un psicólogo… Sería muy deseable disponer de equipos para hacer un tratamiento integral de estos pacientes, que permitiera, ya desde el diagnóstico, manejar estrategias que se desarrollen durante todo el proceso de la enfermedad.

Porque lo excepcional de esta enfermedad neurodegenerativa es que es la única por la que se pueden hacer muchas cosas desde el punto de vista terapéutico y es una lástima que no le saquemos más partido en beneficio de los pacientes. Tiene que haber neurólogos especializados en las unidades de trastornos del movimiento, pero también enfermeras especializadas, fisioterapeutas, logopedas y psicólogos, por lo menos, y disponer de espacio y de tiempo para manejar a los pacientes de una manera más completa.