Actualidad

AFECTA A ENTRE 15.000 Y 20.000 PERSONAS EN ESPAÑA

La distonía debe ser tratada desde un enfoque multidisciplinar altamente especializado


La toxina botulínica es la opción terapéutica más usada y la estimulación cerebral profunda, en los casos más severos

Redacción. Málaga
El pasado 15 de noviembre se conmemoró el Día Europeo de la Distonía, una serie de patologías neurológicas que provocan contracciones musculares involuntarias y que afecta a entre 15.000 y 20.000 personas en toda España. El director del Área de Neurociencias de Xanit Hospital Internacional de Málaga, Víctor M. Campos, explica que se trata de un problema que origina posturas anómalas indeseadas, no fijas, altera los movimientos voluntarios y se suele asociar con algún tipo de temblor.

JPEG - 49.3 KB
Víctor M. Campos.

Desde el punto de vista de Campos, es necesario tratar este conjunto de enfermedades desde un enfoque multidisciplinar. “El área de Neurociencias de Xanit dispone de un equipo profesional y técnico altamente cualificado para abordar un tratamiento integral del paciente distónico. El paciente es tratado por especialistas en trastornos del movimiento, neurofisiólogos y psicólogos, cuyas intervenciones son imprescindibles para conseguir minimizar los efectos de estas patologías en la vida de las personas que las sufren”, afirma su director.

Con respecto a los tratamientos, Campos señala que “los tratamientos farmacológicos orales son moderadamente eficaces”. La toxina botulínica es la opción terapéutica más usada, pero en los casos más severos, en los que la distonía afecta a todos los músculos del cuerpo, la estimulación cerebral profunda “ayuda de forma significativa a mejorar las posturas y la calidad de vida de los pacientes”, apunta.

En cuanto a las causas de la distonía, el director del Área de Neurociencias señala que puede aparecer debido a la realización de tareas musculares muy concretas, como ocurre con frecuencia en determinados grupos profesionales como la música y el golf. En el caso de los músicos este problema afecta al 10 por ciento de la población y, en referencia a los golfistas, un 35 por ciento de los mismos ve limitada su carrera por la presencia de una distonía.

“El problema principal viene derivado de que muchas personas usan estos músculos para su trabajo diario (escribir, dibujar, tocar instrumentos, teclear, etc.) y el trastorno le limita e incluso invalida con las consiguientes repercusiones laborales, personales, emocionales y económicas”. En otras ocasiones es el uso constante de aparatos comunes (teclado de teléfonos móviles, mandos de videoconsolas, etc.) el que ocasiona el fenómeno distónico.

En este tipo de patologías la edad de comienzo es fundamental para su correcto análisis. Así, si los movimientos distónicos aparecen en edades tempranas suelen obedecer a causas genéticas, progresando hasta hacerse invalidantes y, si lo hacen por encima de los 65 años, suelen afectarse estructuras faciales relacionándose con el uso de fármacos psicoactivos o de otro tipo. Sin embargo, si aparecen a partir de los 40 o 45 años suelen estar localizados en escasos grupos musculares y no progresa en exceso.