Neurología autonómica

EL HOSPITAL MALAGUEÑO UTILIZA LA MONITORIZACIÓN NEUROFISIOLÓGICA

El Carlos Haya supera las 500 cirugías con una técnica que evalúa el sistema nervioso


Evita secuelas funcionales neurológicas graves y daños que podrían ser irreparables

Redacción. Málaga
El Hospital Regional Carlos Haya de Málaga ha superado el medio millar de intervenciones mediante una técnica compleja que utiliza un sistema de visualización permanente para evaluar el sistema nervioso durante la cirugía. El Servicio de Neurofisiología Clínica, integrado en la Unidad de Gestión Clínica de Neurociencias, utiliza desde 2002 esta tecnología denominada monitorización neurofisiológica intraoperatoria en las operaciones de alto riesgo. Estas técnicas son consideradas por los especialistas como un plus de seguridad, ya que comportan grandes beneficios para los pacientes al poder evitar secuelas funcionales neurológicas graves y evitar daños que podrían ser irreparables.

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Una intervención en el Hospital Carlos Haya.

La monitorización neurofisiológica intraoperatoria permite tener el control y conocer en todo momento la función de determinadas estructuras nerviosas que están en riesgo durante algunos procedimientos quirúrgicos, ofreciendo a los cirujanos y anestesistas una valiosa información dentro del quirófano.

La incorporación de estas técnicas de monitorización en el año 2002 supuso un gran salto en la calidad asistencial constituyendo actualmente el único método objetivo de evaluación directa de la función nerviosa en quirófano. Desde entonces, la experiencia de dos neurofisiólogas, encargadas de la monitorización neurofisiológica intraoperatoria, ha hecho posible realizar más de medio millar (555) de monitorizaciones. El 84,5 por ciento de ellas han sido intervenciones de Neurocirugía, 50 en Pediatría, y el resto, fundamentalmente, en Cirugía Cardiovascular, Neurorradiología intervencionista y Cirugía Maxilofacial.

Las indicaciones de la monitorización intraoperatoria en el Hospital Regional se van ampliando progresivamente, de manera que, gracias a la estrecha colaboración de cirujanos, neurofisiólogos y anestesistas, el Hospital Regional de Málaga puede ofrecer a sus pacientes intervenciones quirúrgicas más seguras y complejas.

La monitorización necesita de electrodos estériles que se colocan al paciente en distintas localizaciones según el tipo de técnica neurofisiológica, como electroencefalo-grama, electromiograma o mapeo cortical. El neurofisiólogo analiza los registros de la actividad cerebral, sensitiva o motora que se van produciendo como respuesta a los estímulos, orientando a cirujanos y anestesistas durante la intervención.

La monitorización de la actividad cerebral exige por parte de los anestesistas un tra-tamiento especial en la sedación y analgesia, ya que no se pueden utilizar relajantes musculares ni anestésicos inhalados.

Para cirugías complejas

Las especialidades donde más se emplean estas técnicas en el Hospital Regional de Málaga son Neurocirugía, Cirugía Cardiovascular, Neurorradiología Intervencionista y Cirugía Maxilofacial.

En Neurocirugía la monitorización neurofisiológica está indicada en el tratamiento quirúrgico de tumores cerebrales localizados o cercanos a áreas elocuentes, como el lenguaje, donde existe un gran riesgo de producir secuelas motoras y sensitivas en el paciente; o en la cirugía de tumores del nervio acústico (neurinoma), así como en grandes tumores que afectan al tronco de encéfalo o los pares craneales.

El mapeo cortical es una técnica que controla la función motora o del lenguaje. Previa a la intervención quirúrgica, y con el paciente despierto, se registra la situación de normalidad mediante estimulaciones eléctricas directas de la corteza cerebral, que servirán de guía para neurofisiólogos y cirujanos durante la intervención.

La cirugía de tumores medulares, la cirugía de columna, o de lesiones traumáticas o tumores de nervio periférico y plexos nerviosos, así como la recanalización por obstrucción de las arterias carótidas en cirugía cardiovascular convencional, o mediante la colocación de un dispositivo en radiología intervencionista, son otras indicaciones de esta técnica neurofisiológica.

Otra de sus indicaciones es el tratamiento quirúrgico de lesiones de médula anclada, detectadas en bebés, que produce incontinencia de esfínteres y problemas de movilidad.

La disponibilidad de monitorización neurofisiológica intraoperatoria ha permitido ofrecer a los pacientes del Hospital Regional la posibilidad de algunas cirugías complejas como cirugía de epilepsia, y la próxima puesta en marcha de programas de cirugía para el tratamiento de la espasticidad y cirugía de trastornos del movimiento.