Enfermería neurológica

PREMIO DE INVESTIGACIÓN EN ENFERMERÍA NEUROLÓGICA DE LA SEDENE

Las tareas cognitivas durante la monitorización vídeo-EEG mejoran el diagnóstico


Incluir el cálculo matemático, la lectura y praxias manuales en el protocolo favorece un tratamiento más preciso

Sandra Melgarejo. Madrid
Durante su XVII Reunión Anual, la Sociedad Española de Enfermería Neurológica (Sedene) concedió el Premio de Investigación en Enfermería Neurológica al trabajo ‘Eficacia de la monitorización vídeo-EEG prolongada con protocolo específico de activación cerebral en el diagnóstico diferencial de la epilepsia’, elaborado por Lorena Piña, Mª Petra Gómez, Elena Campos, Rafael Toledano y Antonio Gil-Nagel, de la Unidad de Epilepsia del Servicio de Neurología del Hospital Ruber Internacional de Madrid, y por Irene García Morales, del Servicio de Neurología del Hospital Clínico San Carlos de Madrid.

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De pie, de izda. a dcha., Juan Carlos Gómez Angulo (neurocirujano), Irene García (epileptóloga) y Rafael Toledano (epileptólogo). Debajo, de izda. a dcha., Elena Campos (enfermera de Video-EEG), Antonio Gil-Nagel (epileptólogo y director del Programa de Epilepsia) y Lorena Piña (enfermera de Video-EEG).

En este estudio, las enfermeras de la Unidad de Video-EEG han aplicado un protocolo ampliado de activación electroencefalográfica (EEG) y han valorado su utilidad en el diagnóstico de epilepsia. El objetivo ha sido comparar la eficacia de un protocolo convencional con un protocolo ampliado para la activación del registro durante la monitorización vídeo-EEG prolongada en pacientes con epilepsia.

Como explica una de las autoras, Lorena Piña, en 181 pacientes ingresados en la unidad de vídeo-EEG desde enero de 2009 hasta mayo de 2010 se comparó el protocolo convencional de activación EEG (hiperventilación, estimulación luminosa intermitente y privación de sueño) con un protocolo ampliado que incluye tareas cognitivas como cálculo matemático, lectura y praxias manuales. Se valoró la utilidad de cada protocolo en el diagnóstico de epilepsia y en el diagnóstico diferencial entre epilepsia focal y generalizada, valorando el número de enfermos en los que el EEG reveló actividad epileptiforme (AE) intercrítica y crisis con cada uno de ellos.

Las tareas y maniobras de activación fueron aplicadas por personal de enfermería especializada en Vídeo-EEG y epilepsia. En cada paciente fueron anotados los periodos de realización de cada maniobra de activación y los cambios en el EEG directamente en el registro. Según su distribución en el registro la actividad epileptiforme se clasificó en focal y generalizada.

Cuando se aplicó el protocolo específico, 34 pacientes mostraron AE generalizada y/o crisis. En ningún caso se identificó actividad epileptiforme focal con estas maniobras. El diagnóstico fue modificado después de la prueba en 15 pacientes con el protocolo ampliado. Ningún paciente con epilepsia focal tuvo AE o crisis tras la aplicación de cualquiera de los dos protocolos. Tres pacientes con epilepsia generalizada idiopática no mostraron AE.

Así, los investigadores concluyen que la inclusión de maniobras de praxis, lectura y escritura durante la monitorización vídeo-EEG incrementa el rendimiento diagnóstico de la prueba. “Es un trabajo fácil, sencillo, que no tiene coste adicional y, una vez que el paciente está diagnosticado, favorece un tratamiento más preciso”, afirma Lorena Piña. La enfermera recomienda la implantación de este protocolo porque “ahorra tiempo al paciente y, una vez que tiene su tratamiento, mejora la evolución de la enfermedad”.

Como representante del equipo de investigación que ha trabajado en este estudio, Lorena Piña comenta que están “muy contentos de ver recompensado su esfuerzo” con el Premio de Investigación en Enfermería Neurológica de la Sedene y que lo toman “como estímulo para seguir trabajando”.